Por amor”, entre la historia, la investigación y la controversia pública
Por Margarita de la Rosa
Por décadas, la canción Por amor ha sido considerada una de las joyas más representativas del repertorio musical dominicano.
Interpretada y versionada en múltiples países, esta obra se convirtió en símbolo del romanticismo caribeño y en parte esencial de la memoria cultural del país.
Sin embargo, en las últimas semanas su historia ha sido objeto de una intensa polémica, luego de que el investigador español José María Paz Gago presentara una investigación en su discurso de ingreso como miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, en la que plantea una reinterpretación de la autoría de la emblemática canción.
Una tesis que reabre el debate
De acuerdo con Paz Gago, la música de Por amor pertenece al maestro Rafael Solano, pero la letra habría sido escrita originalmente por el poeta y compositor Manuel de Jesús Troncoso.
El investigador sostiene que su conclusión se basa en:
• Manuscritos atribuidos a Troncoso, presuntamente escritos y firmados por él.
• Estudios grafológicos realizados por especialistas.
• Análisis comparativos del estilo poético y lírico de ambos autores.
• Investigaciones documentales desarrolladas durante varios años.
•
Según su planteamiento, existirían textos originales que demostrarían que Troncoso fue el autor inicial de la letra y que, posteriormente, por razones personales, institucionales o vinculadas al contexto de la época, la obra terminó siendo registrada bajo el nombre de Solano, con quien mantenía una relación cercana de amistad y colaboración.
Paz Gago ha manifestado públicamente que está dispuesto a defender sus hallazgos incluso en los tribunales, si fuese necesario.
La divulgación de esta investigación provocó una rápida y masiva reacción en las plataformas digitales y en los espacios de opinión. La sociedad cultural dominicana se ha mostrado profundamente dividida.
Por un lado, están quienes valoran el trabajo como un ejercicio legítimo de revisión histórica y consideran que toda investigación rigurosa merece ser escuchada, analizada y debatida.
Por otro, se encuentran quienes rechazan la tesis, la consideran inoportuna y entienden que afecta el legado de uno de los músicos más respetados del país, cuestionando además la motivación y el impacto social de reabrir un tema aparentemente superado.
En medio de este escenario, la canción se ha convertido en tendencia, generando discusiones apasionadas, confrontaciones virtuales y posiciones encontradas.
El papel de la Academia de Ciencias de la República Dominicana en el centro del debate
Otro elemento que ha intensificado la controversia ha sido el rol de la Academia al acoger este trabajo como discurso de ingreso.
Algunos sectores entienden que la institución debió ser más cautelosa ante un tema tan sensible. Otros, en cambio, defienden que el papel de una academia no es censurar, sino servir como espacio para la exposición, evaluación y confrontación del conocimiento, siempre que se respeten los criterios científicos y metodológicos.
Este debate ha puesto sobre la mesa una discusión más amplia: ¿hasta dónde debe llegar la libertad académica cuando se trata de figuras y símbolos culturales profundamente arraigados en la identidad nacional?
Hasta el momento, no existe una decisión judicial o institucional que modifique oficialmente la autoría reconocida de la obra. Existen documentos históricos, testimonios, registros de época y reconocimientos públicos que sostienen la versión tradicional.
Frente a estos, la investigación de Paz Gago propone una lectura alternativa basada en nuevas interpretaciones documentales y técnicas de análisis contemporáneas.
Ambas posiciones conviven hoy en un escenario marcado por la emotividad, el orgullo cultural y el deseo de preservar la memoria colectiva.
Más allá de las pasiones despertadas, esta controversia invita a una reflexión profunda sobre el valor de la investigación, el respeto a los legados y la necesidad de diálogo. Las sociedades avanzan cuando permiten que sus historias sean revisadas con seriedad, sin prejuicios ni intereses ocultos.
La búsqueda de la verdad no debe ser vista como una amenaza, sino como una oportunidad para fortalecer el conocimiento y enriquecer la memoria colectiva.
Al mismo tiempo, esa búsqueda debe realizarse con ética, sensibilidad y responsabilidad, especialmente cuando involucra símbolos culturales que forman parte del sentimiento nacional.
Un patrimonio que trasciende el debate
Independientemente del desenlace que tenga esta discusión, Por amor continúa siendo una obra que ha unido generaciones, traspasado fronteras y representado a la República Dominicana en el mundo. Su valor artístico y emocional permanece intacto, más allá de cualquier controversia.
Hoy, el reto está en permitir que el debate avance por los caminos del respeto, la documentación rigurosa y la reflexión serena, sin convertir la historia cultural en un terreno de confrontación. Solo así, con apertura, madurez y compromiso con la verdad, será posible que el tiempo, la investigación y el diálogo esclarezcan los hechos, honrando tanto a sus protagonistas como al pueblo que hizo suya esta canción.
Fuente: relámpago informativo


No hay comentarios:
Publicar un comentario